Mudanzas, cambios de temporada, electrodomésticos que funcionan pero no usás: cada situación cotidiana tiene una salida dentro del trueque vecinal. Acá mostramos cómo se resuelven, paso a paso, sin que nada termine en la vereda.
Reglas claras para que el trueque no genere dudas
Qué se puede publicarObjetos en buen estado que ya no uses: ropa, libros, muebles, vajilla, herramientas y pequeños electrodomésticos. No se admiten alimentos perecederos, medicamentos ni productos de higiene personal abiertos.
Cómo se define el valorEl valor lo acuerdan las dos partes en la conversación. No usamos puntajes ni equivalencias fijas: una silla puede cambiarse por una pava eléctrica o por tres libros, según lo que cada vecino necesite.
Qué significa "cesión gratuita"Cuando un objeto se publica como cesión, el dueño lo entrega sin pedir nada a cambio. El interesado solo coordina el retiro en el punto acordado y confirma la recepción para cerrar la publicación.
Dónde se hace el encuentroLos intercambios se realizan en puntos públicos acordados por mensaje: plazas, paradas de colectivo o la entrada de la delegación municipal. No compartas tu domicilio particular con personas que no conocés.
Cómo funciona la reputaciónDespués de cada trueque completado, ambas partes pueden dejar una valoración. Las valoraciones positivas suman al perfil y ayudan a que otros vecinos confíen en vos al momento de coordinar un intercambio.
Qué pasa si el objeto no funcionaSi al recibir un electrodoméstico o herramienta descubrís que no funciona, avisale al otro vecino dentro de las 48 horas. La publicación original y los mensajes sirven como referencia para resolver el desacuerdo.